La piel al ser el órgano más extenso del organismo y responsable de nuestra apariencia externa, nos muestra el transcurrir de los años.
El envejecimiento cutáneo es un proceso fisiológico genéticamente programado y causado también por la acumulación de errores en el ADN por lo que se altera el metabolismo, este proceso es acelerado por factores internos, como la mal nutrición y ciertas enfermedades, y por factores externos climatológicos, como el sol, el viento, el frío, la sequedad, etc.
La acción de los factores climáticos se puede observar en las zonas descubiertas, el rostro y las manos, pues presentan signos de envejecimiento prematuro antes que las zonas del cuerpo protegidas por la ropa.
Durante el envejecimiento la piel sufre una serie de alteraciones a nivel de la dermis y de la epidermis, a la vez que hay una reducción del tejido graso subcutáneo. Como consecuencia de ello la piel se vuelve seca y descamante, aparecen arrugas, manchas pigmentadas, los cabellos se vuelven blancos y aumenta la frecuencia de alteraciones cutáneas como las telangiectasias, las verrugas seborreicas, nevos, quistes, etc.
Las Arrugas
Las arrugas son surcos que aparecen en la piel como consecuencia del envejecimiento, siendo una de las manifestaciones más características del mismo. Se producen por la pérdida de flexibilidad de los estratos superficiales de la epidermis y por la falta de hidratación en los planos más profundos de la piel, debido a ello en las zonas donde la epidermis está adelgazada y sometida a gran tensión se produce una fractura de la capa córnea, apareciendo la arruga.
Las arrugas siguen líneas preferentes, su dirección viene dada por los movimientos musculares, por ello las primeras arrugas que aparecen se denominan arrugas de expresión.
Evolución de las Arrugas
Entre los 5 y 15 años el microrrelieve cutáneo presenta una red fina cuyas líneas forman estructuras poligonales. Entre los 20 y 25 años comienza a disminuir la actividad celular; aparecen las primeras arrugas en la frente y el surco nasogeniano.
La piel comienza a deshidratarse tanto en superficie como en profundidad entre los 25 y los 35 años, las arrugas ya presentes se marcan con mayor intensidad y aparecen las arrugas de los pliegues suborbitarios.
Entre los 35 y 45 años los tejidos epidérmico y conjuntivo van perdiendo su estructura, disminuye el espesor de la piel y su elasticidad, por lo que comienza a perder firmeza, aparecen arruguillas transversales y se forman verdaderas arrugas en la parte exterior de los ojos (patas de gallo), en el pliegue sublabial, en el entrecejo y en el cuello.
A partir de los 45 años aparecen las arrugas preauriculares que con el tiempo se van a unir con las del cuello y a los 50 comienzan a aparecer las arrugas peribucales, estando ya marcadas las bolsas en los ojos.
Los años van a ir marcando las arrugas y al aumentar su profundidad, se van a formar verdaderos pliegues cutáneos, apareciendo la piel flácida, característica de la senilidad.
En Farmacia Torrequebrada ponemos a su disposición un producto revolucionario que previene la aparición de las arrugas:
MARTIDERM AMPOLLAS PROTEOGLICANOS
Las ampollas Martiderm Proteoglicanos es un tratamiento especifico para las arrugas de cara y escote, la sequedad cutánea, la flacidez y otras manifestaciones del fotoenvejecimiento cutáneo. Gracias al poder reparador del proteoglicano se consigue la corrección paulatina de las arrugas y se previene la formación de nuevas arrugas gracias al poder antioxidante de la vitamina C pura.
Los proteoglicanos tienen un doble efecto, el inmediato (con el que se consigue una apariencia de tersura y luminosidad) y el que se produce a largo plazo, con el que se consigue reafirmar e hidratar la piel, eliminando poco a poco las arrugas.
Modo de empleo: Aplicar diariamente la solución sobre cara y escote mediante un ligero masaje con las yemas de los dedos, insistiendo en las zonas más afectadas hasta su completa absorción. Pasados 10 minutos de la aplicación, puede retirarse el exceso de líquido que no se haya absorbido con un algodón desmaquillador y aplicarse una crema de día o el maquillaje habitual. El contenido de la ampolla, una vez abierta puede utilizarse durante 2 días teniendo siempre la precaución de cerrar el tubo con uno de los tapones que vienen en el blíster y guardarlo en lugar fresco, seco y al abrigo de la luz, para evitar la oxidación de la solución.
Indicado para todo tipo de pieles.


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